La ramita de Colibrí Lillith

"Sé tú mismo sin avergonzarte jamas de tus debilidades, ni de tus limitaciones, ni de tu origen, ni de tus capacidades. Sé transparente compartiendo con los demás tu yo profundo, tu rostro interior, tu vida genuina. Transparentar es ser lo más plenamente posible uno mismo ante la mirada del otro, sin máscaras." (El Club de los Poetas Muertos)

miércoles, julio 19, 2006

Por favor, señora...

- Buenos días señoras y señores. Soy una pobre chica de la Rumanía. No tengo casa, no tengo dinero. Por favor, señores, una ayuda para comprar leche y pañales para mi niña. Por favor señores…

Los viajeros suspiran en sus asientos. Se miran sabiendo que todos piensan lo mismo. Hay una mueca general de hastío; la misma voz de la muchacha ya había sonado asidua. Se oye algún comentario, pero, en general, se opta por la ignorancia. Hay quien se hace el dormido, quien mira por la ventana, quien sigue conversando, indiferente, con su compañero… Abundan los desvíos de miradas, y los deseos de que se les deje tranquilos.

Y, mientras, la muchacha camina, con la mano tendida, de un lado a otro del vagón. Viste una falda larga y una camisa colorida. Toda ella es oscura: su pelo liso atado en una cola, su piel nítida y fina… No aparenta más de veinticinco años, y, a pesar de su mirada juvenil, revela fuerza y cierta seguridad. Agarrada con un brazo, lleva a su bebé, una niña de apenas un año. También es morena, y viste sólo un pañal blanco. Al llegar a la otra punta del vagón, apenas han recogido unos setenta céntimos. La muchacha se sienta dejando la niña en el suelo, y queda mirando por la ventanilla.

Creo que fue poco después, a penas sin darme cuenta, cuando quedé embobada viendo a la pequeña jugando y curioseando por el suelo del vagón. Inevitablemente, y como una reacción automática al ver un bebé, supongo que sonreí. Entonces, fui presente de una tierna y preciosa escena maternal. La muchacha cogió a la niña en dos brazos, la alzó delante suyo sonriente, agitándola para hacerla reír, y empezó a decirle palabras dulces en su idioma. Le sopló en la barriguita y la niña soltó carcajadas; la besó y la abrazó, a lo que la niña respondió con otro tierno abrazo.

Y, como si llegaran al final de su actuación, la muchacha volvió a sentar a su hija en el suelo, me miró fijamente y me hizo un gesto.
- Por favor, no tengo dinero.

No sé qué debería haber hecho.
Tan sólo susurré “Lo siento, no llevo nada…”.
Bajé la cabeza y volví a mirar el paisaje, tal y como llevaban rato haciendo el resto de pasajeros.

8 Comments:

  • At 7/19/2006, Anonymous papa oso said…

    lamentablemente hicistes lo que casi todos hacemos. Una de las cosas que me gusta del mundo musulman es que el dar limosna es practicamente una obligacion.

     
  • At 7/20/2006, Blogger Rickettsia said…

    Al menos dejaste una huella aquí... para que no olvidemos tan facilmente a quienes sufren

     
  • At 7/20/2006, Blogger yo-yo said…

    Humanidad, deseperación, ignorancia, crueldad, caridad, arrepentimiento... Todo son emociones humanas, pero a veces con las emociones no se sobrevive

     
  • At 7/21/2006, Blogger Colibrí Lillith said…

    Yo-yo, puede que las emocionas que nos transmitan los demás no nos hagan sobrevivir. Sin embargo, sí que pueden matarnos poquito a poco...

    Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, no esperaba que me leyera tanta gente. Eso siempre reconforta ^^

     
  • At 7/25/2006, Blogger Maynard said…

    Comparto tu experiencia, más de una vez ya me ha pasado. La verdad duele no poder ayudar aunque sea con una limosna despues de presenciar tan conmovedora ecena, pero ya es parte de la vida cotidiana presenciar la miseria de otros desfavorecidos en este mundo tan loco.
    Espero que algun dia esto termine, si bien la limosna salvara su dia, no terminara con el sufrimiento de esta gente. Ello acabara solo cuando se elimine la raiz del cruel sistema que la provoca.
    Saludos!

     
  • At 8/03/2006, Blogger Noabruixa said…

    Buenos días;

    Es una tierna y sobre todo triste realidad que azota diariamente nuestro entorno, me he emocionado, pero pienso que yo tal vez habría actuado de la misma forma ...

    De verdad, es precioso.

    Un saludo

     
  • At 9/19/2006, Blogger Gudu said…

    quan veig arribar gent de lluny, que creu que ve aquí a aconseguir una vida millor m'agradaria asseure'm davant seu i dir-li que està intentant venir a un món de malalts mentals, depressius i angoixats, que pateixen ansietat com una cosa normal, que tenen sobrepes no desitjat, que posposen constantment el que volen fer pel que estan obligats a fer, que són esclaus d'un sou irrisori que gasten compulsivament en centres comercials massificats, que moren de malalties cardíaques o infeccioses que ells mateixos han propagat pel món... No vull ser tan cínic de dir que ells viuen millor, no és cert per què els robem el menjar, però sí que estic segur que ells estan encara més a prop de l'origen, són verges i només veuen els colors i les llums del sistema capitalista que els enlluerna com ha fet amb tots en algún moment... Això em passa sobretot amb la gent que ve de l'Àfrica. Ells són l'origen, ells són l'alternativa verge, ells són l'autèntica humanitat incorrupta. Només cal que els deixem a ells en pau.
    Pel que fa a la rumanesa, és prou diferent... però hauria de saber què som, on arriba, on ve...
    Som l'escoria sobreexplotadora del planeta... sap greu però és així
    PS: perdó per la longitud del comentari

     
  • At 10/27/2008, Blogger José Pedro said…

    Grosa entrada

     

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