Mi leyenda de Lillith (Parte IV: Búho)
Lillith y Samael no tardaron en recibir las noticias del Paraíso, de la nueva hembra, tontaina, dócil e insegura, que acompañaba a Adán en su tranquila vida junto a Dios. Por una desconocida e inexplicable razón, tanto Lillith como Samael se compadecían de aquellos seres, que vivían como bestias, ignorantes y felices. Y así, por pena, por ternura, por fraternidad, por no saben aún qué misteriosa razón, quisieron compartir con ellos sus conocimientos, todo lo que habían aprendido fuera de la tierra sagrada.Gracias a su experiencia en el mundo de la magia, de la hechicería, de la naturaleza, de la sabiduría en general, consiguieron crear un árbol, un precioso y formidable árbol cuyos frutos contendrían lo que Adán y Eva les faltaba: dudas para cuestionarse las cosas.
Nació y creció en una sola noche el tan esperado árbol, hermoso, sano y fuerte: el árbol de la ciencia. Y Lillith, en forma de serpiente, despertó al día siguiente enroscada en las ramas del árbol, esperando, paciente y esperanzada. Al fin apareció Eva, la pequeña Eva, con su rostro inocente y sus suaves curvas de mujer virginal. Lillith mostró el tentador fruto del árbol a Eva: la manzana. Se la ofreció, se la regaló, pero Eva se negaba tozudamente.
Al final, por oratoria, por tentación, por encanto, Eva acabó convencida y cogió temerosa e insegura una de las manzanas que colgaba espléndida del manzano. La observó luminosa, radiante. Tenía un aspecto sano y rico. Y la probó. La probó y su cara expresaba todo el jugo y el sabor del fruto recorriéndole el cuerpo. Aquella delicia que su boca tenía el placer de probar parecía mucho más rica, seguramente, por ser la fruta prohibida. Eva sonrió a Lillith por haberla convencido para probar la fruta, y Lillith se sintió victoriosa. Ya había cumplido con su deber, y había mostrado el camino hacia las dudas, la curiosidad, la ciencia, la luz, la sabiduría.
Cuando Lillith, abandonando su forma de serpiente, de tentación, se dispuso a dar media vuelta para volver, sintió un terrible trueno que ensordeció todo el Jardín. De repente el cielo se apagó y las nubes lo cubrieron. Un relámpago llamó la atención de Lillith. Dios estaba enfadado, ofendido, molesto, rabioso. Iluminó a Lillith con un solo rayo y le dictó su sentencia. Ella temblaba y sus piernas a penas la podían aguantar. Se sentó en el suelo llorando, escondiendo la cabeza, sintiéndose totalmente impotente y frágil, rota. Otra vez deseaba huir, correr, escapar. Su corazón pudo más que su mente y su fuerza creció escapándose por un pequeño hueco de esperanza. Sin poder aguantarlo más soltó un fuerte chillido de desahogo y otra vez le volvieron a surgir las alas… negras. Ella se asustó al contemplar el oscuro color pero no por eso decidió ceder a la petición de Dios. Intentó escaparse, y voló lejos, hacia arriba hacia arriba, flotando.
Mientras las lágrimas se desvanecían temblorosas en el aire sentía que el corazón cada vez le pesaba más y más, y quería dibujar una sonrisa en su cara como la última vez, pero su cuerpo y su alma habían perdido la fuerza. En un ataque furioso del Todopoderoso la figura de Lillith se fusionó con la nada hasta quedar desvanecida.
Lillith fue ahogada en la oscuridad. La luna sería su madre y su espíritu no sería más que una sombra. Sólo aparecería en la penumbra, discreta, como una ilusión, como un sueño, en las silenciosas noches de luna nueva. Es en esas noches cuando solamente se siente su presencia y puede agradecer el no haber muerto del todo. Todas las estrellas brillan en su máxima pureza y así la gran hija de la noche se siente acompañada. Es la esencia de las tinieblas, el corazón de la noche. Le gusta contemplar el silencio, y respirarlo, porque es lo único que le queda.
Su amante Samael se hundió tanto en su desamparo, en su miseria, que su cuerpo cada vez se sentía más debilitado. Al volver a sentir de cerca su amada por las noches, se fue adentrando hacia ese mundo oscuro y siniestro. Toda su vida era la noche y todo su mundo era Lillith… Las lágrimas y la rabia de Samael resonaban por todas partes, hasta tal punto que todo el mundo empezó a temerle, y circularon falsas leyendas, que aún duran, sobre la maldad de aquel ser, corren tantas leyendas como nombres atribuidos a su persona: le llamaron Satanás, Diablo, Mefistófeles, Lucifer, por traer la luz… Y todo el mundo temblaba y tiembla aún ahora cuando oye llegar al Príncipe de las Tinieblas, aullando como un lobo solitario, desamparado, culpable por haber compartido con Lillith su sabiduría, sus conocimientos, y con el corazón roto por haberla amado tanto.
Sobre la historia de Lilith:
Y aquí termina "MI leyenda de Lillith" :) Tal y como os dije, ésta es mi versión de dicha leyenda. Conocí esta historia a través de un manga, Neon Genesis Evangelion, en el que nombraban a Lilith como primera mujer del mundo. Busqué más información y, efectivamente, existen rumores de que circuló una primera Lilith por una Biblia perdida durante la Edad Media. Aún ahora, en la Biblia que tengáis por casa, podréis ver como al principio se dice algo así como "Y Dios creó al hombre y la mujer, hombre y mujer los creó para que se amaran", más adelante, podréis ver como dice "Y como Adán se sentía solo entre las bestias, el Señor creó una compañera para Adán qeu salió de su costilla, 'Se llamará varona, porque sale del varón'". Hay, claramente, un buen cacho recortado.
Muchas versiones hay sobre el porqué Lilith abandonó el Paraíso: porque era malvada y fue expulsada, porque no quería dar un hijo a Adán, porque se sentía más inteligente que él... La más curiosa es la que dice que Lilith no estaba dispuesta a hacer el amor recostada, ya que le resultaba ofensivo. Esta versión sigue explicando cómo Lilith abandona el Paraíso para dirigirse al Mar Rojo en el que hay herejes que hacen el amor dejando a la chica encima, acción que se consideraba de bruja, hechicera, o ser malvado en general.
La parte de la serpiente y la manzana también la comparten la mayoría de las leyendas: Lilith era la rebeldía, la tentación, la serpiente. Al final, en todas las versiones que conozco, Lilith termina siendo un ser más del Infierno, cruel, malvado, oscuro... incluso Vampiresa en algunas ocasiones. Por eso a tantas góticas les gusta ponerse ese nombre.
Hay otras partes de la historia que me las he sacado de la manga o las he modificado, porque me gustan mas así, porque yo las veo y las siento así, y cuando doy a conocer la historia me gusta mostrar la fuerza, la sabiduría, la bondad, la dignidad, la libertad y el corazón de Lillith :)








