Momento de Plenitud
Era una de esas tranquilas tardes de primavera en las que parece que el tiempo no corre. Atardecía y los rayos de sol empezaban a debilitarse, proporcionando un frescor limpio, y esos colores suaves y cálidos en el cielo. Las nubes eran blanquísimas, pura nieve inmaculada, esponjosas, como enormes trozos de algodón hechos de nata. Algún que otro castillo abandonado había en esas montañas que les rodeaban, montañas pobladas de arbustos, bosques, de campos llenos de altas hierbas, y, quién sabe, puede que de alguna bonita y triste historia de amor, de algún pequeño duendecillo... No importa, ahora sólo importaban ellos dos: Aloe y Lavanda.A lo lejos, las nubes de algodón acariciaban la silueta de las montañas, a lo lejos. Desde la cima de la montaña sentíanse poderosos frente a las valles, e insignificantes ante la grandeza de la enorme cúpula azul del cielo que les rodeaba. Silencioso, Aloe apoyaba su cabeza en la falda de Lavanda, mientras ella, cariñosa, acariciaba sus cabellos observando el paisaje. Oían, sin quererlo, su respirar, y respiraban, sin darse cuenta, suspiros de amor. Parecía que en un acto de dulce armonía la naturaleza había cedido por actuar al mismo ritmo que los enamorados, suave, tranquila, lenta, feliz. Eran ellos el centro de tanta calma, de tan completo paisaje. Cantaba la brisa, mientras las largas hierbas de los campos bailaban al ritmo de su música. Mmh, así, suave, suave, tranquilo… Sólo existían ellos, y, frente a ellos, el mágico poder de la naturaleza, la ocasión de sentirse dichosos, poderosos, salvajes, libres… frente a toda esa belleza tan instintivamente relajante.
Entonces, Aloe, con los sentidos y el corazón plenos, miró a Lavanda, y, con una voz temerosa de romper el hechizo del momento, dijo “Cuando muera, quiero que sea así, en este estado de plenitud, de felicidad, sólo contigo, y sólo con todo.”
PD: Sigo experimentando, necesito críticas (a poder ser) constructivas, opiniones, comentarios... Sed sinceros : )




