La ramita de Colibrí Lillith

"Sé tú mismo sin avergonzarte jamas de tus debilidades, ni de tus limitaciones, ni de tu origen, ni de tus capacidades. Sé transparente compartiendo con los demás tu yo profundo, tu rostro interior, tu vida genuina. Transparentar es ser lo más plenamente posible uno mismo ante la mirada del otro, sin máscaras." (El Club de los Poetas Muertos)

viernes, septiembre 23, 2005

Lamia, la belle dame sans merci

Cuentan que su voz cristalina podía llegar a los oídos de cualquier hombre que cabalgara con el peso de un corazón apenado. Era una voz dulce, seductora, que penetraba bosques, que cortaba el viento, y mataba corazones. Cualquier hombre, por muy valiente, por muy rico, por muy apuesto y por muy seguro de si mismo que fuera, era incapaz de huir de los encantos de Lamia.

Cuando Lamia cantaba, nadie se le resistía. Lamia, aquella hermosa y desalmada hada que habitaba en la espesura de la vegetación silvana. Felina, se movía por los bosques con una agilidad digna de un depredador hambriento, pero cauto. Buscaba a su presa, a su hombre, a su amante, a su enamorado, no importa, cada noche era uno distinto, y todos la dejaban con hambre. Al encontrarlo, cantaba, tarareaba, entonaba enigmáticas melodías, pocos lo recuerdan ya, pero su voz era un hechizo que conducía a los hombres a su lago, a su tela de madame araña, para aparecérseles, para descubrírseles, para atraparlos.

Era difícil no caer en los enredos de sus manipulaciones. Su aspecto era tan inocente, lozano, sencillo, fresco, de niña, de jovencita, de virgen cándida y pura, que ningún hombre podía creer que hubiese maldad tras aquella dulce apariencia. Los ojos de Lamia eran dos impenetrables pupilas de un frío azul cautivador, llenos de una extraña fuerza sobrenatural. Y más abajo, con suavidad, con delicadeza, cantaban unos labios rosados y carnosos, siempre húmedos. Y de sus labios, salía aquella voz de hechicera, que a menudo acompañaba con una sonrisa, sonrisa que escondía sus garras de hada desalmada.

Triste era también la historia de Lamia, la belle dame sans merci, condenada a vivir sola, vagabundeando entre vegetales y animales, como castigo por su codiciada belleza. Por eso atraía a los caballeros, a los hombres, sedienta de compañía, de caricias, de besos… de amor. Lo que ellos no sabían era que Lamia no sólo los saborearía, sino que también los absorbería, bebería su esencia, consumiría sus fuerzas, y devoraría sus corazones.

Sólo los hombres entienden qué poseía aquella nínfula, aquella fémina sedienta y solitaria, pero especialmente atractiva, porque pocos volvieron de sus brazos, y a otros muchos los volvió locos.

Sé que hoy me tocaba terminar mi historia de Lillith, pero espero que no os importe hacer una pequeña pausa con esta otra historia de Lamia. Se trata de un ser mitológico de la tradición griega: Lamia fue la primera vampiresa, que seducía a los hombres y les chupaba la sangre hasta matarlos. Existen muchas versiones, incluso hay Lamias en la mitología vasca, pero son totalmente distintas a estas. Hay muchas Lamias por el mundo, id con cuidado.

Los cuadros son de Waterhouse, uno de mis pintores favoritos. Para estas Lamias se inspiró en un poema de John Keats " Belle dame sans merci", que cuenta la historia de Lamia en una ambientación medieval. Hay pinturas preciosas que están por el título de "Lamia" o "Belle dame sans merci".

11 Comments:

  • At 9/24/2005, Anonymous Victor Hugo said…

    LA MUJER CAÍDA

    ¡Nunca insultéis a la mujer caída!
    Nadie sabe qué peso la agobió,
    ni cuántas luchas soportó en la vida,
    ¡hasta que al fin cayó!
    ¿Quién no ha visto mujeres sin aliento
    asirse con afán a la virtud,
    y resistir del vicio el duro viento
    con serena actitud?
    Gota de agua pendiente de una rama
    que el viento agita y hace estremecer;
    ¡perla que el cáliz de la flor derrama,
    y que es lodo al caer!
    Pero aún puede la gota peregrina
    su perdida pureza recobrar,
    y resurgir del polvo, cristalina,
    y ante la luz brillar.
    Dejad amar a la mujer caída,
    dejad al polvo su vital calor,
    porque todo recobra nueva vida
    con la luz y el amor.

     
  • At 9/27/2005, Anonymous mia said…

    Todas hemos sido Lamias en alguna fase de nuestra vida (lo que se conoce cómo calientapollas, o despendolada, o calentorra o incluso puta). Todas hemos buscado en algún momento el amor que nos faltaba cuando nos veíamos immersas en un bosque de bestias.
    Bonita historia.

     
  • At 9/28/2005, Blogger Txiqui said…

    Caperucita

    Caperucita sólo tiene dieciséis
    primaveras sin flores, papá le dice: "Ven.
    Caperucita eres joven y tienes que aprender
    a ocuparte de la casa, que serás una mujer.

    Para que seas buena esposa
    y no envejezcas sola,
    en la cama y la cocina has de saber
    alegrar a tu marido y cuidar a cada hijo,
    que te atrapa tu destino,
    que has de ser madre y esposa".
    Y la pobre Caperucita llora.

    "Quiero volar, lejos de aquí escapar.
    Dime, mi bien, quién me llorará
    si me dan alas y echo a volar.
    Quiero dormir, no quiero despertar,
    quiero ser la lluvia al otro lado del cristal,
    quizás alguien me espere en la oscuridad".

    Una fría tarde Caperucita iba
    a casa de su abuela a llevarle comida,
    cuando se encontró con un lobo feroz.
    Dime dónde vas niña, que te acompaño yo.

    La muchacha se supo perdida.
    Gritaba Caperucita
    mientras la devoraba el lobo.
    Bajo la falda del vestido
    estallaron los dormidos
    sueños que en la noche
    la mantenían viva. Pobre Caperucita.

    "Quiero volar, lejos de aquí escapar.
    Dime, mi bien, quién me llorará
    si me dan alas y echo a volar.
    Quiero dormir, no quiero despertar,
    quiero ser la lluvia al otro lado del cristal,
    quizás alguien me espere en la oscuridad".

    Una gris mañana Caperucita se casó,
    vestida de blanco, bella como una flor.
    Su marido, muy elegante, otro lobo feroz,
    y su padre orgulloso lloraba de emoción.

    Ahora cada noche el lobo la devora,
    clava sus dientes, y llora
    Caperucita mientras espera a que un aullido
    le diga que el dormido animal despertó.
    Después descansa tranquilo el malvado lobo feroz.

    La cara de Caperucita alumbra una sonrisa
    mientras mece una cuna. En ella está una niña,
    quizás futura oveja para un lobo feroz,
    a no ser que afortunada la rescate tu amor.

    Caperucita la arrulla contra el pecho
    y un murmullo lento y lleno
    de esperanza y vida,
    canta Caperucita.

    "Quiero volar, lejos de aquí escapar.
    Dime, mi bien, quién me llorará
    si me dan alas y echo a volar.
    Quiero dormir, no quiero despertar,
    quiero ser la lluvia al otro lado del cristal,
    quizás alguien me espere en la oscuridad.

    Quiero volar".

    Ismael Serrano

     
  • At 12/08/2005, Anonymous Anónimo said…

    Las lamias son el angel de progreso, que al posarse sobre nuestras ventanas nos muestran que su dentras siempre será nuestro hacia adelante.

     
  • At 12/08/2005, Blogger Colibrí Lillith said…

    Uhm... al último anónimo:
    ¿A qué Lamias te refieres? ¿Son de otra mitología? Si hablas de "mi" Lamia como la Lamia del progreso, me gustaría que te explicaras mejor porque yo no acabo de verle la relación, jeje. Muchas gracias :)

     
  • At 12/09/2005, Anonymous Anónimo said…

    Hay que entender, que al relacionar a la lamia del relato con el angel del progreso, debemos captar que el "detras" de la lamia cada vez que se posa ante nuestras ventanas, significa que su pasado marcado por el castigo de la belleza y el desamparo del desamor es lo que nos espera a nosotros como el devenir cada vez que la dejamos entrar, es decir, lo que a sus espaldas no se nos haya dado, es algo que aparece una vez que hemos habitado en su rostro.

     
  • At 12/09/2005, Anonymous Anónimo said…

    .... y por otra parte, no es la lamia del progreso, sino que es la lamia como el angel del progreso.....

     
  • At 12/09/2005, Anonymous Anónimo said…

    ... soy el mismo de los ultimos dos mensajes... queria agradecer a la persona que construyo este blog por dejar aparecer esos cuadros... son hermosos

     
  • At 12/09/2005, Blogger Colibrí Lillith said…

    No sé si he terminado de entenderte...
    Creo que te refieres a que el llamado "progreso" nos lleva a la soledad, al desamparo, etc. a pesar de que nos resulte atractivo y bello a primera vista.

    Jeje, es un detalle que me agradezcas el que haya colgado estos cuadros de Waterhouse, yo me alegro de haber conseguido que a alguien le llamaran la atención y le emocionaran :)

     
  • At 12/10/2005, Anonymous Anónimo said…

    A ver... lo que pasa es lo siguiente... la metafora que se usa del progreso como un angel se haya en funcion de que el tiempo es una instancia mesianica, es decir, cada instante muestra los caminos de su misma superación. En este sentido, ese superar es justamente lo que se llama el progreso, y el progreso toma la forma de un angel, ya que siempre lo que este inmediatamente detrás de el será lo que para nosotros se aparece como nuestro "hacia adelante". Entonces, la lamia es el angel del progresoi en la medida en que su "detrás" se nos aparece como nuestro "hacia a delante", ya que al ser parte de su canto, al ser objetos de su canto, nos mimetizamos con su abandono, es decir, nos apropiamos de el, lo que a la larga conlleva a que ese abondono se apodere de nosotros, y ese es justamente el acto en el que este angel se ha posado frente a nuestra ventana, es el momento en el cual dejamos de ser caballeros, porque el caballero es quien posee la fuerza y es capaz de internarse solitariamente en el bosque, poero que sucumbe justamente ante su incapacidad de ir más allá del detrás de este angel, es decir, de ir más allá de la soledad de la lamia, soledad a la cual inevitablemente pertenece justamente porque ahora ha pasado a ser parte de ella. El gran problema es que el cuerpo de la lamia se haya marcado de manera irreconciliable por ese impulso de regalar su desamparo... no depende de ella, de hecho, lo más probable es que ella ni siquiera desee su condición, pero lamentablemente las cosas aparecen ante la conciencia cuando resultan frustrantes (eso lo decia heidegger), y es la conciencia la que más allá de la voluntad, la que configura nuestra relación con las cosas.

    Te recomiendo que escuches una canción del grupo Génesis, en el álbum "The lamb lies down on bradway", que se llama "The lamia". Y te dejo de regalo la ultima frase de Rael antes de ser devorado por ellas.

    "Ohhh Lamia, your flesh that remains i will take as my food"

    (cómo puedo subir fotos a este blog?, es que encontre un cuadro de waterhouse que me gusto mcho y que se relaciona con este tema... y po ultimo, gracias de nuevo por mostrarme a este pintor).

     
  • At 12/10/2005, Anonymous Anónimo said…

    ahora que me acuerdo... llegue a este blog justamente a que estaba tratando de encontrar algo de informacion sobre el mito de las lamias... y me parecio interesante el hecho de que se pudieran publicar comentarios.

     

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