La ramita de Colibrí Lillith

"Sé tú mismo sin avergonzarte jamas de tus debilidades, ni de tus limitaciones, ni de tu origen, ni de tus capacidades. Sé transparente compartiendo con los demás tu yo profundo, tu rostro interior, tu vida genuina. Transparentar es ser lo más plenamente posible uno mismo ante la mirada del otro, sin máscaras." (El Club de los Poetas Muertos)

lunes, agosto 29, 2005

Deseada Soledad

Jorge era un chico muy querido y respetado por todos, una de esas personas que tiene la suerte de caer bien, de tener amigos y gente que desee estar con él. Siempre había alguien detrás de Jorge, para dar una vuelta, para charlar… como un imán que atrae a todo el mundo. Lo que para muchos hubiera sido una ocasión para sentirse afortunado, para Jorge empezaba a ser una pesadilla. Sentía siempre que tenía una segunda sombra, una vocecita contándole su vida, pidiéndole la opinión, riéndole chistes, contándole chistes… voces, sonidos, compañías, siempre alguien, siempre alguien. Y se hartó. Necesitaba tiempo para él, para sí mismo, para estar solo. Así que empezó a utilizar el “no”, y como mucha gente irresponsable, empezó a abusar de este término. Se hartó de verse con gente, de hablar, de escuchar, de ver, de dejarse ver… Todo le hartó. Y así, sin más, se encerró en su cuarto. Él con su soledad, por fin, su tan deseada soledad.

No se pudo calcular cuánto tiempo pasó Jorge en su cuarto, si días, si semanas, si meses, algunos cuentan, incluso, años. Lo cierto es que los primeros días se le echó mucho de menos, y él no echó de menos a nadie. Se dedicó a sus cosas, o eso dicen. Por fin había encontrado un sitio en el que estuviera tranquilo, solo, sin compañías, sin nadie que le molestara. Pudo al fin ponerse cómodo y estar a punto sólo para él mismo. En la penumbra de su cuarto se sentía seguro y protegido, acompañado solamente de su más grata compañía: su soledad. Aprovechó para leer tranquilamente, para dibujar, para tocar la guitarra, para escuchar más música, memorizar canciones, cantarlas otra vez, leer más, ver películas, jugar al ordenador, pensar, imaginar, crear… Y así fue pasando el tiempo. Finalmente, como suele pasar con la gente que pasa demasiado tiempo consigo misma, acabó hartándose.


Decidió salir de su cuarto después de tanto tiempo, tiempo que nadie se había molestado en calcular. Quizá fue por eso que nadie le reconoció, ni sus amigos, ni su familia, ni su novia, ni sus compañeros… nadie. Buscó desesperado a todos sus conocidos, presentándose, saludando… a lo que todos respondían “¿Jorge? Murió ya hace tiempo”. Entonces, Jorge, por primera vez, tuvo la sensación de estar solo, completamente, la más pura e indeseada soledad. No sólo quería estar con gente que ni siquiera le reconocía, sino que había dejado de existir en la memoria de todo el mundo, o, sencillamente, había dejado de existir. Cuentan que huyó, y que no se volvió a saber nada más de él, o tal vez sí, quien sabe, nadie le reconocía. Fuera lo que fuese, Jorge aprendió una gran lección: la soledad no sirve de nada si no se tiene a nadie a quien contársela. Aunque, como suele pasar, la aprendió demasiado tarde.


PD: Pido perdón por la tardanza, estoy experimentando, probando, explorando... Y no acaba de contentarme nada, espero no decepcionar a nadie :)

2 Comments:

  • At 9/01/2005, Anonymous Enric de MSN said…

    Hola! En mi opinión (y entiendo tu fase de prueba), lo que podrías hacer es tener muy claro primero que la idea que quieres plasmar te encanta.

    Si tienes una visión muy personal acerca de algo, lo importante no serán las palabras. Sea como sea, salga como salgan, habrá un fondo que te contentará en la mayoría de las ocasiones.

    Es la experiencia que he tenido yo. Antes hacía lo que creo que haces tú, empezar un texto "esperando ver" cuál era mi estilo, y si lo había madurado.

    Pero ahora me lo planteo más como un trabajo previo. Sin lápiz ni papel, ando pensando, sintiendo y concibiendo.Solo en un momento muy determinado, tal vez incluso años después de haberlo pensado, me decido a plasmarlo.

    Y por ese motivo, tanto le guste o no a los demás, me suelo sentir muy lleno de haberlo plasmado, porque si siguió dentro de mi tanto tiempo, es que verdaderamente me gustaba.

    Un abrazo, Colibrí inquieto!

     
  • At 9/28/2005, Anonymous Cristian said…

    Hola de nou xD.En akest text, has akonseguit plasmar molt be el sentiment de la soletat, en les seves diferents bassants.Des de la sensació de voler estar sol, d´akesta necessitat k tenim tots de tant en tant de voler estar nomes amb nosaltres mateixos.Fins a la sensacio de estar sol, sense ningí al kostat, tot i voler tenir algu.Kom ja the vaig dir, se´t dona molt be plasmar amb paraules els diferents sentiments, una kosa k a moltissima gent li seria gairebé impossible de fer.
    Kontinua així.1 abraçada

     

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